El mundo está en constante cambio, por lo que el mercado y la forma de hacer negocios también, de allí la necesidad de las empresas de renovarse, entendiendo los procesos de consumo del cliente y el papel de la productividad en respuesta al comercio.

Y como lo hablamos en un artículo anterior, el consumidor actual busca la exclusividad sobre cualquier otro factor que pueda influir en su proceso de compra, por tanto, las empresas deben modificar sus formas de producción, pasando de manufactura en masa a creación de productos personalizados.

De hay parte la necesidad de comprender la productividad como la relación entre los bienes y servicios producidos y los recursos empleados para ello, teniendo en cuenta que el incremento en la producción no refleja necesariamente un incremento en la productividad.

Cabe resaltar que productividad y producción son dos conceptos que suelen confundirse debido a su similitud. Su principal diferencia está en que la productividad se encuentra asociada a la rentabilidad, el beneficio económico y la valoración de materias primas, el equipo humano, la infraestructura, etc.; mientras que en la producción influyen factores en donde es necesario actuar para poner en marcha un producto/servicio.

Profundizando en esto, el término productividad se basa en la relación producto-insumo (trabajo y/o capital) en un período específico, con el adecuado control de calidad. Los expertos aseguran que esta se da cuando (infoautonomos, 2017):

  • Se reducen los insumos y se mantienen los mismos productos.
  • Se incrementar los productos y se reducen los insumos para elaborarlos.
  • Se incrementar los productos con los mismos insumos.

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Esto es demasiado importante para las empresas, ya que la productividad no solo trata de hacer productos y vender, sino de la generación de cambio a través de aquello que se construye, buscando la mejora en la calidad de vida de los consumidores.

Se estima que con el tiempo, las empresas que son más competitivas pueden vender más barato y por lo tanto aumentar su participación en el mercado, incrementando su capital y expandiendo su producción.

Así mismo, se cree que aumentar la productividad en los negocios depende de (Soluciones Telcel, 2016):

  1. Establecer procesos de gestión y mejora continúa definiendo criterios de productividad.
  2. Tomar conciencia de dónde están los ladrones de tiempo, las interrupciones y las malas prácticas para gestionarlas y minimizarlas.
  3. Disponer de un sistema que permita obtener métricas objetivas y automatizadas que muestren cómo se distribuye el tiempo de trabajo de acuerdo con las prioridades establecidas.
  4. Definir el conjunto de medidas que, articuladas de forma coherente y desde una visión simétrica.

Para aumentar la productividad empresarial, se debe comenzar por realizar una buena gestión empresarial, en donde se integren la productividad, la sostenibilidad, la competitividad, la rentabilidad y la viabilidad de la empresa.

Esto es importante para las organizaciones, ya que la productividad exige una buena gestión de los recursos que se poseen para conseguir que todas las labores desarrolladas dentro de la compañía, estén enfocadas en la fabricación del producto o servicio.

Otros de los beneficios que obtienen las empresas de la productividad, sin importar su tamaño o actividad, son (infoautonomos, 2017):

  • Ayuda a conseguir los objetivos empresariales marcados en mayor grado y con mayor eficacia.
  • Supone un gran ahorro de costes, ya que permite eliminar aquellos elementos innecesarios para la consecución de nuestros objetivos.
  • Supone un gran ahorro de tiempo, lo que abre la posibilidad de realizar un mayor número de tareas en un menor tiempo y, generalmente, con menor esfuerzo.
  • Dota a nuestro negocio de mayor agilidad y, por lo tanto, flexibilidad a la hora de responder a los cambios en las demandas de nuestros clientes o del mercado en general.

Aquí juega un papel importantísimo la gerencia de las empresas, ya que desde las directrices de esta se pueden enmarcar las acciones necesarias para mejorar los procesos de productividad y rentabilidad de un negocio.

Concluyendo, la productividad se puede dar desde distintos aspectos de la empresa. Esto depende de la necesidad puntual de cada una de ellas. Puede estar basada en el producto, las tareas, los procesos, el recurso humano, entre otras, sin embargo, todas ellas dependen de lo que la empresa quiere con los recursos que posee o espera adquirir.

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Referencias:

Infoautónomos. (2017). Las productividad para pymes y autónomos. Infoautónomos. Recuperado de https://infoautonomos.eleconomista.es/habilidades-directivas/productividad-pymes-autonomos/

Telcel. (2016). Importancia de la producción en los negocios. Telcel empresas. Recuperado de https://telcelsoluciones.com/importancia-de-la-productividad-en-los-negocios/