Internet de las cosas, sistemas ciberfísicos, hiperconectividad, big data, robótica, inteligencia artificial, ciberseguridad, impresión 3D… estos son solo algunos de los conceptos que cada vez toman más fuerza en el ámbito industrial, desencadenando opuestas opiniones entre los líderes de la industria y el desarrollo económico, y abriendo uno de los debates más importantes en la sociedad: ¿qué pasará en el futuro con el capital humano? ¿Las nuevas tecnologías destruirán los puestos de trabajo? ¿Nos quedaremos sin empleo?
Industria 4.0 es el nombre con el que se denominó a la Cuarta Revolución Industrial, que según expertos internacionales empieza a ser una realidad en diferentes países del mundo. Hace referencia a la introducción de la tecnología digital en la industria, ocasionando una automatización a gran escala y representando un cambio de largo alcance para la economía y para la sociedad en general, lo que a su vez amenaza con reducir millones de empleos en el mundo durante los próximos años. De hecho, en un informe del Foro Económico Mundial de Davos (2016), donde se reúnen los principales líderes empresariales, políticos e intelectuales para analizar los problemas más urgentes que enfrenta el mundo, se afirmó que para el año 2020, la digitalización de la industria supondrá la desaparición de 7,1 millones de empleos en todo el mundo.
Sin embargo, no podemos olvidar que este tipo de pronósticos ya se han escuchado antes; cada vez que la sociedad afronta cambios industriales, el pánico al desempleo se vuelve viral, lo nuevo siempre tendrá resistentes que no querrán ver la luz al final del túnel. Si bien es cierto que la Cuarta Revolución Industrial se basa en la tecnología, no es lo único, también se nutrirá de personas creativas que apliquen la tecnología, y es esta idea la que no muchas personas tienen en la mente.
La tecnología siempre ha estado a disposición del hombre, las máquinas le han facilitado la vida a lo largo de la historia y esta no será la excepción, al fin y al cabo son las personas las que conocen las necesidades y las que encontrarán cómo suplirlas. Como afirma René Aga (2016) en su blog: “un robot, con toda la inteligencia artificial que tenga, no asume ni puede asumir responsabilidades. Las tienen las personas que los han construido y las que los supervisan o utilizan en la industria”.
La tecnología entonces seguirá siendo una aliada para el hombre durante la industria 4.0, las personas podrán entre otras cosas prevenir fallas y aumentar la productividad en las empresas, así lo dice Pablo Oliete (2016), presidente de la Comisión de Industria 4.0 de Ametic: “si un sistema es capaza de alertarte de que una máquina está fallando, que la productividad no es la adecuada o que estás teniendo una desviación y te dice cuál es el motivo, tú tienes un aliado”.
No obstante no todo es color de rosa, si bien las máquinas no reemplazarán la inteligencia humana, la Cuarta Revolución Industrial si implica un grande reto para la educación y la gestión del talento humano, dicho de otra manera, se necesita una adecuada gestión del cambio. Las personas deberán contar con las competencias personales adecuadas, conocimientos multidisciplinares y valores humanos integrales; las empresas deberán promover la alfabetización digital y asumir programas de formación continua para sus empleados, y la educación deberá garantizar la formación de nuevos perfiles profesionales para responder a la demanda de los próximos años, pues de acuerdo al mismo informe del Foro Económico Mundial de Davos mencionado anteriormente, el 65% de los alumnos de educación primaria trabajarán en empleos que todavía no existen en la actualidad.
Y no es para menos, lo predecible se automatizará y las habilidades humanas deberán enfocarse en solucionar los problemas que no se pueden prever. Se necesitará que tengan entonces creatividad para innovar en procesos y hallar soluciones, además de contar con habilidades organizativas, de liderazgo y de gestión.
Sin duda, el modelo de trabajo tradicional evolucionará en la industria 4.0, demandando perfiles profesionales diferentes y cambiando la mano de obra manual por el manejo de software, lo que implica que esta nueva generación de trabajadores deba desarrollar altamente sus habilidades digitales. Solo por mencionar un ejemplo podemos plantear que las fábricas incrementarán su flujo de datos e interconectividad, por lo que necesitarán más seguridad para prevenir los ciberataques, razón por la cual contar con personal capaz de desarrollar mejores sistemas es indispensable.
Hablamos entonces de que los empleados de la Cuarta Revolución Industrial deberán contar con talento 4.0, es decir, con competencias asociadas a la industria 4.0, especialmente actitud digital, creatividad, innovación y aprendizaje autónomo. Además, profesionalmente tendrán más oportunidades aquellas personas con formación en competencias STEM: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas; lastimosamente, despertar esta vocación en los estudiantes actuales representa un reto para la educación, eso sumado a que también se hace necesario que las empresas se vinculen con las universidades, apoyándolas en el diseño de currículos educativos acordes a las necesidades futuras de la industria, donde los programas formativos especializados en I+D+I son clave.
Los modelos educativos deben renovarse y adaptarse a estas nuevas necesidades, no solo para reforzar las competencias tecnológicas y digitales de los futuros profesionales sino también sus habilidades de negocio y emprendimiento, es decir, que necesitamos entonces universidades 4.0, de estas podemos destacar algunas de las claves mencionadas por Roberto Ranz (2016), especialista en desarrollo del talento, en su blog:
Colaboración entre la universidad y la industria para construir espacios reales y virtuales para el desarrollo del talento 4.0.Alineación de las competencias del currículo con la realidad del mercado y de la transformación digital.Metodología centrada en el “aprender haciendo” y en el aprendizaje basado en proyectos y emprendimientos reales.Formación complementaria de los perfiles STEM y técnicos en competencias como negocio digital, creatividad, innovación, comunicación, liderazgo y trabajo en equipo.Mayor combinación de la formación virtual y presencial.Diseño de pregrados y postgrados centrados en las nuevas competencias y perfiles profesionales que requiere la industria 4.0.
Pero el reto no termina allí, no basta con tener personal cualificado para la Cuarta Revolución Industrial, las área de recursos humanos de las empresas también deberán tener su propia transformación digital, que por una parte les pueda garantizar una efectiva atracción y selección de talento 4.0 y por otra, les permita cultivarlo y mantener una cultura organizacional de transformación.
En definitiva, la industria 4.0 traerá mayores beneficios de productividad, competitividad y calidad para las empresas, gracias a la información digital, la automatización de los procesos, la conectividad de la cadena de valor y el acceso digital al consumidor. No obstante, el cambio no es solo tecnológico, el rol del talento humano también se transformará, lo que representa a su vez un cambio en la educación para poder desarrollar nuevos perfiles profesionales que cubran las necesidades laborales de la nueva revolución industrial.
Lo anterior quiere decir que aunque la industria 4.0 no significará el desplazamiento del capital humano, este si deberá evolucionar para adaptarse al cambio, de lo contrario no encontrará espacio laboral en la nueva industria; tal como lo dice la teoría de Charles Darwin: “no es la especie más fuerte la que sobrevive, sino la que mejor responde al cambio”.
Referencias bibliográficas:
World Economic Forum. (2016). Recuperado de https://www.weforum.org/reports
Ministerio de Industria, Energía y Turismo. (2016) ¿Estamos preparados? Competencias profesionales para la Industria 4.0 [Video]. España. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=iPsDiB13j28&index=18&list=PLapjNZJIttkvS2G7j8eIgmud3gXhsdM9z
Martin, N. (2016). Industria 4.0: ¿el fin del trabajo? Recuperado de http://www.dw.com/es/industria-40-el-fin-del-trabajo/a-18989277
Open Future. (2016) ¿Cómo será el nuevo empleo en una industria 4.0? Recuperado de https://www.openfuture.org/es/new/como_sera_el_nuevo_empleo_en_una_industria_40
Ranz, R. (2016) ¿Puede la universidad generar talento 4.0? Diez claves de la universidad 4.0. Recuperado de https://robertoranz.com/2016/06/20/puede-la-universidad-generar-talento-4-0-diez-claves-de-la-universidad-4-0/
Ranz, R. (2016). La Industria 4.0 necesita Talento 4.0: seis retos y un ejemplo. Recuperado de https://robertoranz.com/2016/05/27/la-industria-4-0-necesita-talento-4-0-seis-retos-y-un-ejemplo/
Aga, R. (2016). La Inteligencia Artificial ayudará a la Inteligencia Humana pero no puede sustituirla. Recuperado de http://amigosnsf.blogspot.com.co/2016/11/la-inteligencia-artificial-ayudara-la.html