La conducción autónoma es uno de los productos más innovadores de los últimos años, tanto así que multinacionales como Google, Apple, Tesla y Uber, han invertido grandes cantidades de dinero en su desarrollo.

Lo novedoso de estos autos que se manejan solos, es que se espera que su implementación reduzca accidentes, disminuya la cantidad de vehículos que transitan en todo el mundo, reduzca la contaminación, entre otros.

Lo cual será posible, gracias al conjunto de herramientas como el láser, radar, sistema de posicionamiento global, visión artificial, historial de comportamiento del conductor, conectividad, simulación de choques, etc.

Y aunque se cree que estos carros son futuristas, solo permiten acelerar, frenar y dirigir el automóvil con una interacción limitada o sin conductor, siendo capaces de imitar y compartir las capacidades humanas, y de allí depende su clasificación en los siguientes niveles: (Doménech, 2017):

  • Nivel 0: la nada. Este carro no tiene ningún sistema automatizado que le permita tomar el control, sólo puede tener sistemas que emitan alguna advertencia.
  • Nivel 1: asistencia a la conducción. Este tipo de carro cuenta con sistemas que permiten mantenerse en el carril de forma autónoma y en crucero adaptativo.
  • Nivel 2: levantar las manos del volante. Este nivel es más conocido como el semi-autónomo y le permite al conductor levantar las manos del volante temporalmente, ya que siempre debe permanecer alerta.
  • Nivel 3: autonomía primitiva. Con este nivel de autonomía el sistema debe ser activado por el conductor, además que este debe estar atento a la conducción y con las manos sobre el volante.
  • Nivel 4: autonomía propiamente dicha. Gracias a este nivel el vehículo puede circular sin necesidad de supervisión alguna por parte del conductor, para lo cual, el vehículo debe contar con toda la información necesaria sobre el entorno y el trazado para no depender de la supervisión humana.
  • Nivel 5: autonomía completa. Este tipo de autos cuenta con el máximo nivel de autonomía, por lo que no depende para nada de un conductor humano.

El propósito final de estos es convertir la conducción en una experiencia más segura y cómoda (futurizable, 2016):

  • Reduciendo la accidentalidad: los expertos trabajan en el desarrollo de Inteligencia Artificial que aporten a reducir de manera radical las muertes en carretera y por atropellamiento.
  • Reducción de atascos mejorando la eficiencia en la conducción: estos automóviles están programados para mantener la distancia de seguridad con otros carros, para así evitar taponamiento en el tráfico.
  • Reducción de C02: se espera que a esta tecnología, se le sume el uso de energía eléctrica para su funcionamiento.
  • Reducción de problemas de parqueo: estos carros se pueden programar para que parqueen en un lugar específico, yendo al lugar de destino y regresando al de parqueo.

Carro autónomoPese a lo impresionante que resulta esto, en ciertos sectores económicos y sociales existe la preocupación frente a los avances que contienen inteligencia artificial, y por tanto de la conducción autónoma, ya que se cree que estos pueden llegar a reemplazar o superar a los humanos en todos los aspectos posibles.

Sin embargo, otras ramas del conocimiento apoyan fuertemente los beneficios que se obtiene de implementar estas tecnologías, mayormente en pos del mejoramiento de la calidad de vida de las personas, garantizando la seguridad y preservación de la humanidad.

Y aunque estos dos puntos de vista apunten a lo mismo, su diferencia radica en el uso y consecuencias que se le dé a cada tecnología. Ejemplo: el carro automático sale a la venta, y mientras los que están a favor  dicen que esto mejorará el transito en las ciudades y garantizará la seguridad en los autos, los opositores están pensando en la cantidad de conductores que se quedan sin trabajo.

Otro caso real es el siguiente: en EE.UU ya están en uso armas manejadas por computador, por un lado, están los que dicen que esto favorece a su país porque sus hijos no tendrán que ir a la guerra, mientras que su contrario alega que estas herramientas están diseñadas para matar a otras personas.

Y aunque estos desarrollos son irreversibles, seguirán avanzado cada vez más rápido; tanto así que hoy los podemos ver en los equipos móviles, portátiles, televisores, publicidad digital, localizadores, tiendas online, etc.

Su fundamento está en la acumulación de datos, que al ser procesados, arrojan resultados estimados respecto a un tema, que es lo que finalmente hace la conducción automática: juntar millones de millones de fotografías, unirlas en un archivo que es procesado por el carro e iniciar su marcha.

Y es así como el futuro está más cerca de lo imaginado, y donde las nuevas tecnologías y desarrollos se abren campo con mayor fuerza, para traer beneficios y desventajas a los humanos, lo cual es una simple función de adaptación.

Nota: Te invitamos a ver los avances del carro de conducción autónoma del Centro i3 de la Corporación Industrial Minuto De Dios, aquí.

Referencias:

Doménech, Jorge. (2017). Conducción autónoma: ¿qué nos deparará el futuro?. Extra motor. Recuperado de https://www.levante-emv.com/extra-motor/2017/11/22/conduccion-autonoma-deparara-futuro/1645340.html

Fundación MAPFRE. (s.f.). El futuro de la conducción autónoma y la seguridad. Fundación MAPFRE. Recuperado de https://sillasdecoche.fundacionmapfre.org/infantiles/noticias/conduccion-autonoma.jsp

Futurizable. (2016). 12.510 millones de dólares para que no tengas que volver a conducir. Futurizable. Recuperado de https://futurizable.com/coche-autonomo