La factura electrónica no solamente es un paso más a la transformación digital, también es una manera de alcanzar uno de los principales objetivos de la mayoría de las empresas, optimizar y hacer rentables la mayoría de sus procesos críticos, dentro de los cuales se encuentra la facturación. Esto impulsa el mejoramiento de la competitividad reflejándola en tres aspectos principales : procesos de modernización, integración económica e inserción de nuevas tecnologías en la sociedad.
El principal objetivo que se tiene es que las empresas colombianas dejen el miedo frente al mito y al desconocimiento que se tiene frente a este tema. Lo primero es aclarar que este documento electrónico es equivalente a la factura tradicional de carácter tributario y mercantil. En segunda instancia es pertinente destacar que la DIAN está impulsando la facturación electrónica con fines de masificación y control fiscal, el objetivo es que tanto grandes como pequeñas empresas sean acogidas a implementar esta modalidad, cumpliendo con el debido proceso de habilitación para aplicar dicha modalidad y recordando que para las empresas colombianas la implementación de la factura electrónica será de carácter obligatorio por ende los empresarios deben estar preparados para su aplicación. Este es uno de los pasos más relevantes en pro de la transformación digital en diferentes sectores de la industria y de la economía del país.
Ahora, surge en el gremio empresarial la siguiente duda ¿Qué beneficios ofrece la facturación electrónica para las empresas? La respuesta en un contexto general, es un ahorro hasta del 60%. Haciendo un desglose de cuáles son esos factores que llevan a acumular el ahorro total encontramos las siguientes ventajas:
Mejoramiento del control financiero: capacidad de disponer de información precisa sobre el estado de las facturas emitidas y recibidas.
Reducción de costos: el costo asociado al proceso de creación y gestión de una factura en papel asciende, en promedio, a un total de entre 600 y 6 mil pesos. El mismo proceso realizado mediante medios electrónicos permite un ahorro aproximado del 60% de dichos costos.
Optimización de los procesos de cobro: al integrar los medios de pagos con las entidades financieras, se logra reducir el tiempo y llegar a una automatización de las acciones de validación.
Servicios adicionales: establecimiento de servicios de valor añadido, como líneas personalizadas de financiación o programas de fidelización.