Cada vez es más común ver acciones BTL, esto debido  a los cambios en el consumidor y a su hábitos de compra. Las acciones BTL favorecen tanto a la marca como al target (de manera distinta) con resultados notorios y casi inmediatos. Sin embargo no consiste en desligarse de las estrategias tradicionales del marketing, más bien se podría hablar de un complemento.

Los tres elementos básicos de una estrategia BTL son:

1. Dar credibilidad a la marca.

Va ligado a la confianza que tiene el consumidor de la marca en cuestión, cosa que no se da por sí sola, es el resultado de una labor de marketing y la congruencia entre los valores.

2. Valor de marca.

No es simplemente exponer el portafolio de productos, precios, promociones y demás. Requiere de un buen marketing que genere una mayor motivación de compra y lealtad del consumidor. Resumiendo, sería que el target se de cuenta de lo importante que le resulta la marca.

3. Personalización.

Inclusive en un medio tradicional, donde no hay feedback mediante ese mismo canal, se puede personalizar el contenido, esto debe hacerse con cuidado pues dependerá del conocimiento que se tenga del consumidor y cómo esto se traduzca en una estrategia de marketing tradicional.